domingo, 26 de febrero de 2012




Mas y mas siguen cayendo, traicionan su juramento, aquellos con quien pelee hombro con hombro, mis hermanos, mis compañeros agachan su cabeza y deciden no seguir peleando, han perdido el brillo de sus ojos y la llama en su corazón, dejaron caer la espada y ocultan su vergüenza en la oscuridad del mundo de donde fueron rescatados... y menosprecian el precio de su rescate con excusas sobre lo duro de la vida, pero la vida es dura para todos y desde que tengo memoria estoy en pie. Me dificultan la tarea de no odiar a este mundo, este enorme campo de guerra minado de principio a fin, me dejan con la esperanza de que retornen un dia y recojan su espada... mientras yo sigo de pie aquí todavía.




Foto: Hombre y farola, Jordi Dilmau.